6 de agosto de 2014

✍ Para Facundo de Juan Tamariz

Y en el reverso: "Juan Tamariz Martel.  26- 2-87 - Ezeiza - Bs. As."

En particular nunca fui amante de los autógrafos, de hecho me caen mal. Tampoco sé bien por qué exactamente. Las veces que me he cruzado con "celebridades", o con artistas que admiro profundamente nunca les he pedido sacarme una foto y menos que menos que me firmen un papel. ¿El autógrafo será la prueba de que uno alcanzó a alguien inalcanzable? No sé porque pero no me gustan.

Mi papá estando en el aeropuerto de Ezeiza, se cruzó con Juan y le pidió su firma de regalo para mí. Aún no sabía hablar, ni caminar, ni mucho menos que me dedicaría a la magia, faltaba un día para cumplir mis cuatro meses de vida. Pensé que lo había perdido, pero hace pocos días lo reencontré entre varios libros y descubrí que este autógrafo lo atesoro.

Creo que es el único objeto que conservo de mis primeros meses: el verde papel, enmarcado en cartón paspartú y marcador verde, cholulísimamente Tamariz..

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15 de julio de 2014

✍ Plan del robo de un banco que no pudo ser

Pig Bank por Teo Ziriniss

  1. Elegir un banco cercano del obelisco como objetivo,
  2. seducir al gerente en un club nocturno,
  3. obtener una copia de la llave en plastilina,
  4. obtener los planos de banco con un hacker,
  5. convocar un grupo selecto de cómplices utilizando las redes sociales,
  6. disfrazarnos de técnicos de cable e ir con una camioneta hasta la puerta del negocio de al lado de banco,
  7. uno se queda en la camioneta siguiendo al resto con tecnología de punta,
  8. abrir la puerta del negocio con "bumping",
  9. hacer un boquete hasta el banco,
  10. utilizar la copia de la llave copiada al gerente para abrir la bóveda,
  11. y quedarse dentro esperando un grito de gol detonar los explosivos...
  12. en 3' 2'' nos ponemos ropa de "hinchas de Argentina" (ropa que estaba en una caja fuerte desde hace unos meses atrás y escondemos la ropa de técnicos de cable ahí),
  13. salimos caminando como si nada cantando "Brasil que se siente" teniendo escondido todo el dinero y las joyas dentro de unos gorros celestiblancos,
  14. dispersarse entre la multitud enajenada, esperar 6 meses y gastar el dinero en algún país de Oceanía.
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14 de julio de 2014

♠ ¡Magia por radio!

El martes pasado fui entrevistado en el programa radial El Sánguche que se emite de lunes a viernes de 12 a 14hs por Fm LaTribu, como invitado de una sección llamada "Ábrete sésamo". El día anterior la producción me convoca y les ofrezco hacer algo que para ellos era impensado: magia por radio.

Mi extraña voz en las respuestas (qué raro y ajeno suena autoescucharse) y las voces radiales de los conductores (Matias Vanerio y Maria Naiberger) en las preguntas:
 

Hacer magia por radio, era impensado también para mí (qué por más que sabía que existía) nunca pensé que iba a ser yo el mago en cuestión. Para todo hay una primera vez...
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20 de mayo de 2014

✍ Alberto Olmedo: Poesía de un payaso

Alberto Olmedo, Capitán Piluso caricatura de Sebastián Velásquez

El "payaso triste" es una binomio frecuentemente utilizado en la literatura y poesía circense. Ya lo hizo el escritor uruguayo, al cristalizarlo en el sutil gesto de "Esa boca", mucho antes ya lo había diagnosticado firmemente Juan de Dios Peza al Reír llorando. Otros escritores han desmentido dicha conexión y etiquetado de imbécil a los que la promulgan.

Quizás la idea de juntar la risa y la tristeza sea algo que cae de maduro debido al contraste de las imágenes. Y quizás sea por eso hasta se ha transformado en un estereotipo, al cual los escritores llegan pensando que han sido sumamente originales. Quizás sea cierto y simplemente refleje una realidad personal. Como lector poético no me interesan las certezas, disfruto abrazar la incertidumbre y callar de una cachetada al lector analítico. He dicho.

Sin más preámbulos unos versos de uno de nuestros más queridos payasos, el capocómico rosarino, el celestial Alberto Orlando, o conocido cariñosamente como el Negro Olmedo. Adianchi, adianchi:




Poesía de un payaso

De un ataque al corazón
esta tarde se murió un payaso.
Lo mas divertido del caso
que mientras su cuerpo estaba inerte,
la gente aplaudía y aplaudía,
al mismo tiempo pedía
qué él repitiera su muerte.

Es al payaso en esta vida
a quién Dios lo destinó a sufrir,
pues tiene que hacerte reír
aunque tenga su alma herida.

Con mi sonrisa fingida tengo
penas que ocultar,
más si yo, el payaso, pudiera hablar
y contar mis amarguras
hasta las almas más duras podrían conmigo llorar.

Al ver mi cara pintada
todos ríen con placer
sin llegar a comprender
que mi vida es desgraciada

si lanzo una carcajada
todos creen que es de alegría
más no comprenden que la suerte impida
que más riendo estoy,
es un paso más que doy
en pos de mi tumba fría.

No pidáis que me ría
que de mi propia risa me espanto,
he reído tantas carcajadas de dolor
en este mundo traidor.

Me han enseñado a reír con llanto
y llorar con carcajadas.
Mañana cuando el payaso muera
todos lo echarán al olvido
más de mi que te has reído
nunca mas te acordarás
como música pasajera
que viene y se va.
Por eso público querido
usted que me ha brindado su aplauso
que me llena de gozo,
el último aplauso te pido y quedarme satisfecho
poniéndolo en tu carne y
llevándolo en nuestro pecho
como dos payasos bien agradecidos.

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16 de mayo de 2014

✍ Una tropa de payasos


La llegada a un pueblo de una tropa de payasos y comediantes tiene para la salud de la población un efecto mucho más benéfico que la llegada de veinte burros cargados de medicamentos.
Thomas Sydenhammédico del siglo XVII
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15 de mayo de 2014

✍ Ernesto Sábato: El artista es el loco...

"Sábato" por Daniel Paz

El artista es el loco que gracias a su demencia, a su capacidad de adaptación, a su rebeldía, ha conservado los atributos más preciosos del ser humano.
Ernesto Sábato
Escritor, ensayista, físico y pintor argentino
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7 de mayo de 2014

✍ Pepe Viyuela: El trapecio


Madre equilibrista de Cristina Blanch (2003)

Precedido por esta bella imagen les dejo un relato del actor, payaso y poeta español Pepe Viyuela, publicado en su libro Bestiario del circo: el vientre de la carpa publicado la Editorial Medusa en Madrid en el año 2003.



EL TRAPECIO

El trapecio ha resultado ser hijo de Ariadna. Fue tejido con el hilo que otorga al hombre la posibilidad de escapar del laberinto de lo terreno y aproximarse a lo divino, una colosal tela repleta de ilusiones esbeltas, que dibuja en el espacio la constelación de la fantasía.

A quien osa trepar hasta, él le brotan alas, aquellas que le permiten escapar, con precisión felina, del ansia aparentemente inexorable de la araña letal, inmensa e invisible, que pugna por tragarlos y los persigue hasta en los sueños.

Combinación geométrica viva, sin libro ni manual que recoja el vasto cúmulo de trayectorias impensadas, pero descritas por la poesía de la magia, el riesgo y lo temerario.

Sistema nervioso que transmite a nuestra espalda el vértigo del otro, del que se juega la vida a una pirueta, a un triple giro o a un volteo con ojos vendados.

Fue columpio en el Olimpo, donde las divinidades acunaron su deseo de humanidad, y donde se amaron con los mortales y se engendraron los ángeles.

Es la duda trigonométrica y latiente que se debate entre escaleno e isósceles, espejo de paralelos e hipotenusas enamoradas del ángulo recto y del agudo, de sirgas trastocadas, ahogadas en la cintura frágil de la bella trapecista, sirena que se burla del infierno en manos del portor.

Es la cábala del aire dictando melodías a los ojos, es el éter en cuerdas enojadas y siempre en lucha con lo grave, es un ovillo ordenado de canciones contra el polvo de la muerte.

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